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22 de junio de 2016

Un estudio de la Universidad de Nueva York (NYU) acusa a celebridades,

especialmente de la música, de complicidad en la promoción de bebidas y

alimentos altos en calorías y favorecedores del sobrepeso infantil y

juvenil. Entre otros, el informe -cuenta El País- cita a Beyoncé,

Enrique Iglesias y One Direction, como promotores de hábitos

alimentarios poco saludables en sus acuerdos comerciales con marcas de

bebidas y comidas. Esos artistas cobrarían de fabricantes de productos

con alto contenido de azúcar y grasa, pero poco valor nutricional,

contribuyendo a la obesidad infantil y juvenil, que en Estados Unidos se

considera una crisis de salud pública.

 

“Los músicos, actores y otras celebridades pueden ser tremendamente

influyentes, especialmente entre sus fans más jóvenes, que suelen ser un

público más fácil de persuadir”, aseguran los autores del estudio

publicado en la revista Pedriatics. “Los famosos deberían ser

conscientes de su influencia y promover mensajes más saludables. Se

debería hacer un esfuerzo para reducir la exposición de niños y

adolescentes a la publicidad de comidas y bebidas poco sanas”, añaden.

 

Los investigadores repasaron la publicidad con celebridades entre los

años 2000 y 2014. Identificaron a 65 músicos que han anunciado, directa

o indirectamente, 107 marcas diferentes de comida y bebida. El estudio

define como promoción no solo los anuncios, sino también la

participación en conciertos promocionados por un producto. De las 69

bebidas anunciadas, un 71% eran azucaradas. En los alimentos, entre las

38 promociones, las más numerosas eran de comida rápida (con McDonald's

a la cabeza), seguidas de patatas fritas, caramelos, cereales y

restaurantes. Un 80% del total era pobre en nutrientes.

 

La categoría que consigue más patrocinadores es la de bebidas

azucaradas. Pepsi, por ejemplo, es anunciada por Beyoncé, Britney

Spears, Christina Aguilera, Enrique Iglesias, Justin Timberlake, Katy

Perry, Mariah Carey, Calvin Harris, Nicki Minaj, One Direction, Shakira

y will.i.am. Este último, como Aguilera y Harris, también apoya a

Coca-Cola. Taylor Swift es la única que apuesta por la Coca-Cola light.

 

“No hubo anuncios de frutas, verduras o alimentos integrales, aunque

celebridades como PSY, Khloé Kardashian o Lamar Odom promocionaron

Wonderful Pistachio, que es el único producto de alimentación con una

puntuación saludable”, escriben los investigadores.

 

La industria de la alimentación rentabiliza la popularidad de los

cantantes entre los jóvenes y está dispuesta a pagar millones de dólares

a sus anunciantes. En 2012, Beyoncé Knowles firmó un acuerdo de

promoción con Pepsi estimado en más de 44 millones de euros. Justin

Timberlake recibió más de 5 millones por anunciar el I’m lovin’ it de

McDonald’s. Pitbull consiguió que las ventas del refresco Dr. Pepper

entre los latinos crecieran un 1,7% a pesar de la caída generalizada en

las ventas de bebidas gaseosas.

 

“La popularidad de las celebridades de la música entre los adolescentes

les sitúa en una posición única para servir como modelo a seguir, por lo

que estos famosos deberían ser conscientes de que sus promociones pueden

exacerbar la lucha de la sociedad contra la obesidad y deberían apoyar

productos más saludables”, concluyen los investigadores.

 

En Estados Unidos, muchas compañías de comida y bebida han llegado a un

acuerdo voluntario para no hacer publicidad dirigida a niños menores de

12 años, pero los autores del estudio creen que deberían incluir a los

adolescentes también. Cada año, un niño americano ve 4.700 anuncios y un

adolescente está expuesto a 5.900.

 

Los científicos también señalan que la presión social y la atención

mediática podrían hacer que los anuncios de comida de los famosos acaben

 

siendo rechazados al igual que ocurrió con los de tabaco.