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28 de mayo de 2016

Tal vez no sepas que los índices de seguridad y resistencia a accidentes

a los que se enfrentan los fabricantes de autos en Estados Unidos sólo

eran obligatorias para las plazas delanteras. Sin embargo, hora eso

cambiará con la llegada del car-sharing y Uber. La administración de

Seguridad del Tráfico en Carreteras comenzará a hacer pruebas de choque

con maniquíes en las plazas traseras, las más usadas por los niños de

todas las edades, algo que no se había hecho en Estados Unidos hasta la

fecha, dice Autocasión.

 

Hasta hoy, los coches obtenían su valoración tras probar las plazas

delanteras, algo que con el aumento del car-sharting o el ascenso de

Uber se ha quedado más que obsoleto.

 

Esto forma parte del programa de evaluación 5 estrellas, que comenzará a

funcionar en 2019 y servirá para actualizar un procedimiento que ha

sufrido pocas modificaciones desde su comienzo en 1978. “La gente asume

que si un coche tiene cinco estrellas de valoración, todas las partes

del coche son seguras y no es así”, afirmó Kristy Arbogast, director de

ingeniería en el Centro de Investigación de Lesiones en el Hospital de

Filadelfia.

 

Debido a esto, los fabricantes estarán obligados a hacer un mayor uso de

airbags en la parte posterior, producir asientos delanteros que aíslen

mejor los impactos y mejorar los cinturones de seguridad. Así, los

niños, que son los que frecuentan estas plazas, viajarán más seguros.

Todo ello irá unido a una campaña de concienciación para usar el

cinturón de seguridad.

 

Esto quizá evite que se siga usando el apodo de ‘cara partida’ en

aquellos accidentes relacionados con clientes de taxi que no se ponen el

cinturón de seguridad o simplemente, que estos no funcionan

correctamente. En estos casos, los pasajeros salen despedidos como un

cohete contra una pantalla de plexiglás que tiene como consecuencia una

conmoción laboral o puntos de sutura.

 

Pese a ello, los requisitos que pide la NHTSA para las plazas traseras

están muy por debajo de los asientos actuales. De hecho, según Alan

Cantor de la consultoría de seguridad ARCCA, este organismo se basa en

requisitos de 1960, por lo que colocar una silla en un coche o hacer

asientos de cartón conseguiría un aprobado.

 

Por otro lado, el Centro para la Seguridad de Vehículos ya pidió en

marzo que la NHTSA lanzara un aviso para los padres pidiéndoles que no

pusieran a sus niños en los asientos traseros siempre y cuando fuese

 

evitable.