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17 de junio de 2016

Los antibióticos son necesarios contra las infecciones, pero su abuso,

se agura, perjudica especialmente a los niños, al reducir de forma

importante la diversidad de los grupos de bacterias digestivas, lo que

afecta la salud infantil, dice El Mercurio.

 

Nadie discute que los antibióticos son medicamentos que han hecho un

gran aporte a la salud de las personas, logrando mantener a raya una

serie de infecciones que antes de la aparición de estos fármacos eran

mortales.

 

El problema es que se ha abusado de ellos y, por esto, los gérmenes se

han hecho resistentes. Por esta razón, la Organización Mundial de la

Salud (OMS) ha llamado a restringir su uso a lo estrictamente necesario,

ya que la humanidad se está quedando sin nuevas armas para combatir

infecciones.

 

Un problema que empieza en la infancia, ya que en los primeros años de

vida muchos niños son sometidos a estos tratamientos, y ahora se ha

descubierto que pueden favorecer el desarrollo de una serie de

enfermedades, como la diabetes tipo 1 o la enfermedad inflamatoria

intestinal.

 

Esto llevó a un grupo de investigadores a estudiar a 39 recién nacidos,

tomándoles muestras de deposiciones cada mes, hasta que cumplieron 36

meses. Las muestras se analizaron genéticamente, identificando con

exactitud cada especie de bacteria que había en sus heces.

 

Durante el estudio, 20 niños recibieron antibióticos -entre nueve y 15

veces- para tratar infecciones respiratorias o del oído.

 

"Una de las motivaciones claves para investigar el microbioma (bacterias

que viven en el intestino) es que la población de microbios en los

primeros meses de vida parece ser crítica para la salud humana. Esto,

porque cuando disminuye la diversidad de estos gérmenes, se ha visto que

favorece el desarrollo de varias enfermedades alérgicas y autoinmunes",

dice el doctor Ramnik Xavier, jefe de la Unidad Gastrointestinal del

Massachusetts General Hospital y miembro del Instituto Broad del MIT,

que lideró el trabajo.

 

Los resultados de esta investigación se publican hoy en la revista

Science Translational Medicine.

 

Cuidado con el abuso

 

"El medicamento que lejos se indica más en la infancia es el

antibiótico", dice la doctora Mónica Lafourcade, microbióloga clínica de

Clínica Santa María y presidenta de la Sociedad Chilena de Infectología.

Sin embargo, advierte, la mayoría de los cuadros respiratorios de la

infancia son virales, por lo que no se deben dar antibióticos.

 

"Debemos ver cómo mejoramos el uso de estos medicamentos, para disminuir

el daño que hacen en la microbiota intestinal. Quizás los probióticos,

que son bacterias protectoras, puedan ser una forma de solucionar este

efecto", dice el doctor Fabián Magne, profesor del Programa de

Microbiología de la Facultad de Medicina de la U. de Chile.

 

Otro académico de este programa, el pediatra e infectólogo Sergio

Vargas, advierte que el uso exagerado de antibióticos "es un problema

real y universal, y por esto, la resistencia a ellos se está viendo en

todo el mundo".

 

El trabajo del doctor Xavier demostró un aumento de los genes que causan

resistencia después que los niños consumían estos fármacos.

 

"Este estudio reafirma que no es gratis dar antibióticos a los niños, ya

que puede afectar su microbiota, algo que se asocia al desarrollo de

distintas enfermedades", dice el doctor Humberto Soriano, profesor

asociado de la Red de Salud UC Christus y presidente electo de la

Sociedad Chilena de Pediatría. En su opinión, es importante que las

personas "mantengan una microbiota saludable, para lo cual es

 

fundamental comer fibra y alimentos integrales".