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28 de mayo de 2016

El primer trimestre de embarazo, el más peligroso para mujeres que han

podido ser contagiadas de zika por mosquitos, registra un riesgo de que

el feto desarrolle microcefalia de entre el 1% y 13%, según una

investigación de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades

(CDC), publicada en la revista médica estadounidense New England Journal

of Medicine y citada por El Telégrafo. Los investigadores de los CDC

alcanzaron este rango de estimaciones al crear un modelo matemático

basado en estadísticas de infección del zika y casos de microcefalia en

la Polinesia Francesa, que tuvo un brote en 2013, así como en el estado

de Bahía, en Brasil.

 

El país sudamericano fue golpeado en 2015 por un brote de zika

acompañado de una explosión de casos de microcefalia. La nación

brasileña tiene 1,5 millones de personas contagiadas y unos 1.300 casos

de microcefalia. El riesgo de microcefalia en el bebé parece muy bajo

después de los tres meses de gestación.

Esta malformación congénita irreversible muy inusual se traduce en un

tamaño reducido de la cavidad craneana y provoca un desarrollo

incompleto del cerebro. Normalmente, la microcefalia es muy rara, solo

0,02% a 0,12% de todos los nacimientos en Estados Unidos.

 

La frecuencia de otros defectos congénitos más frecuentes como el

síndrome de Down es inferior al 1%. El estudio logró la primera

estimación de riesgo de la microcefalia en el feto en mujeres

embarazadas infectadas durante el brote actual, que se propagó en más de

40 países, la mayor parte en América del Sur, aunque también afectó a

África, en Cabo Verde.

 

Los investigadores del CDC y de la Universidad de Harvard determinaron

que hay una relación muy fuerte de causa y efecto entre una infección

por el virus del zika en el primer trimestre del embarazo y el riesgo de

microcefalia en el feto, que es insignificante en el segundo y tercer

trimestre de gestación.

 

Desde Ginebra, la directora de la Organización Mundial de la Salud

(OMS), Margaret Chan, envió una alerta que no cayó bien a todos los

gobiernos. En opinión de Chan, la propagación del zika, la reaparición

del dengue y la emergente amenaza del chikunguña “son el resultado de la

desastrosa política de los años 1970 que condujo al abandono del control

de mosquitos”.

 

Para la responsable de la OMS, la epidemia del zika reveló la

“incapacidad” de los países afectados “de proponer un acceso universal a

los servicios de planificación familiar”, aseguró, y destacó que

“América Latina y el Caribe tienen la mayor proporción de embarazos no

deseados en el mundo”.

 

Por otra parte, la OMS descarta que el contacto sexual sea una forma de

contraer el zika. La organización reveló en un documento que tras

haberse estudiado los datos disponibles, el principal modo de

transmisión de este virus es por la picadura del mosquito.

 

Según las cifras facilitadas por la OMS, el virus ya está presente en 58

 

países.