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17 de junio de 2016

Si pensaban que las mamás estaban estresadas por la educación y el

comportamiento de sus hijos, una reciente encuesta promovida por

Today.com ha concluido que si bien los niños son una preocupación, el

estrés mayor en sus vidas tiene como origen la relación con sus maridos

o parejas, informa El Español.

 

Durante el estudio se encuestó a más de 7.000 mujeres de Estados Unidos.

El 46% aseguraron que su cónyuge es el principal factor de estrés y no

sus hijos. Con un nivel de estrés medio de 8,5 de 10 puntos, la mayoría

de madres aseguran que los padres de sus hijos “se comportan como niños

grandes en vez de en iguales compañeros”. Asimismo, las mujeres

encuestadas señalan que el “estrés de una madre es muy diferente al

estrés de un padre debido a las distintas responsabilidades que adoptan

unas y otros”, reafirmando que son ellas las que en muchas ocasiones

llevan el peso de la familia.

 

Tres cuartos de las madres encuestadas se quejan de no obtener ayuda en

la crianza y educación de sus hijos ni en las tareas de la casa. El

estudio también determinó que el 60% de las mujeres encuestadas sienten

no tener tiempo suficiente para “hacer todo lo que tienen que hacer”

durante el día, y eso incluye profesión, tareas de limpieza del hogar,

educación de los hijos, etc.

 

Algunas declaraciones anónimas que se registraron en el estudio fueron

frases tan alarmantes como estas:

 

“Muchas veces me siento como el único adulto en casa. Mi marido y mi

hija compiten por mi atención”.

 

“Estoy cansada emocional y físicamente. Cuando mi marido llega a casa,

siente su hogar como otro trabajo”.

 

“A pesar de que mi marido es una persona comprometida, todavía siento

que toda la presión del hogar es para mí. Trabajo las mismas horas que

mi esposo y, sin embargo, soy yo quien hace todas las tareas de la casa”.

 

“Mi esposo consigue todo lo que quiere. Ni si quiera puedo tomarme un

descanso en la bañera sin que mi marido me traiga al bebé”.

 

“He averiguado mucho sobre la educación de los hijos, pero lo he hecho

sin la ayuda de mi marido. Eso me estresa mucho porque si algo ha ido

 

mal, entonces también es mi culpa”.