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22 de junio de 2016

Muchos bebés se familiarizan con tablets casi antes de aprender a andar,

pero la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics)

y la Sociedad Canadiense de Pediatría (Canadian Society of Pediatrics)

sostienen en sus informes oficiales que hasta los dos años niñas y niños

no deberían estar expuestos a ningún tipo de tecnología, entre tres y

cinco deberían tener un acceso restringido de solo una hora al día, y

que entre los seis y los 18 años, deberían acceder durante un máximo de

dos horas al día, cuenta el Huffingtonpost.

 

En la publicación del diario on line se afirma que niños y jóvenes

utilizan la tecnología entre cuatro y cinco veces más del tiempo

aconsejado, lo que puede acarrear consecuencias nefastas. Los

dispositivos portátiles (teléfonos, tabletas y juegos electrónicos) han

incrementado de una forma espectacular la accesibilidad y el uso de la

tecnología, sobre todo en menores.

 

Cris Rowan, especialista en terapia ocupacional pediátrica dice: "Como

terapeuta apelo a padres, profesores y gobiernos para que prohíban o

vigilen que los niños menores de 12 años usen estos artilugios. Aquí les

doy 10 motivos de peso para llevar a cabo esta prohibición.

 

1. Un crecimiento rápido del cerebro. Desde el nacimiento hasta los dos

años, el cerebro del niño triplica su tamaño y continúa en ese estado de

rápido desarrollo hasta los 21 años. Los estímulos ambientales o la

falta de ellos, son los que determinan el desarrollo del cerebro a esta

edad temprana. Se ha demostrado que la estimulación que recibe un

cerebro en desarrollo provocada por la sobreexposición a la tecnología

(móviles, internet, iPads, televisión) está asociada con un déficit de

atención y de función ejecutiva, retrasos cognitivos, aprendizaje

disociado, una mayor impulsividad y una menor capacidad de autocontrol.

 

2. Desarrollo más lento. El uso de la tecnología restringe los

movimientos, lo que puede causar un desarrollo más lento. Uno de cada

tres niños llega a la escuela con un retraso en el desarrollo, lo que

afecta de forma negativa a su aprendizaje y sus resultados académicos.

El movimiento potencia la capacidad de atención y de aprendizaje. El uso

de la tecnología a una edad inferior a los 12 años va en detrimento del

desarrollo cognitivo del niño.

 

3. Epidemia de obesidad. El tiempo dedicado a la televisión y a los

videojuegos está relacionado con el aumento de la obesidad. Entre los

niños que tienen acceso a la tecnología desde su habitación, la obesidad

ha aumentado en un 30%. Uno de cada cuatro niños canadienses y uno de

cada tres estadounidenses son obesos. El 30% de los niños con obesidad

desarrollará diabetes; además, las personas obesas tienen más riesgo de

sufrir un derrame cerebral o un ataque al corazón prematuro, lo cual

reduce dramáticamente la esperanza de vida.

 

4. Falta de sueño. El 60% de los padres no supervisa el uso que hacen

sus hijos de la tecnología y el 75% de los niños tiene acceso a la

tecnología en su cuarto. El 75% de los niños de edades comprendidas

entre los nueve y los 10 años duerme menos de lo que necesita, hasta el

punto de que afecta de forma negativa a sus notas.

 

5. Enfermedad mental. Se está estudiando el uso excesivo de la

tecnología como posible factor del aumento de los porcentajes de

depresión, ansiedad, trastornos afectivos, déficit de atención,

desórdenes bipolares, psicosis y otros comportamientos problemáticos en

los niños.Aunque está en estudio, hay que estar alertas.

 

6. Actitud agresiva. Un contenido multimedia violento puede provocar

agresividad infantil. Los niños pequeños cada vez están más expuestos a

la violencia física y sexual en los medios de comunicación. El

videojuego Grand Theft Auto V muestra sexo explícito, asesinatos,

violaciones, torturas y mutilación, al igual que muchas películas y

programas de TV. Estados Unidos ha clasificado la violencia en los

medios como un "riesgo para la salud pública", debido al aumento de

casos de violencia infantil.

 

7. Demencia digital. La velocidad de los contenidos multimedia puede

contribuir a un déficit de atención, así como a una menor capacidad de

concentración y de retención, ya que el cerebro interrumpe las vías

neuronales que van hacia el córtex frontal. Los niños que no saben

prestar atención no pueden aprender.

 

8. Adicciones. A medida que los padres van dependiendo más de la

tecnología, se van desprendiendo más de sus hijos. A falta del apego

parental, los niños despegados suelen crear una dependencia hacia los

dispositivos electrónicos, lo que puede derivar en una adicción. Uno de

cada once niños de entre ocho años en adelante es adicto a la tecnología.

 

9. Emisiones de radiación. En mayo de 2011, la OMS (Organización Mundial

de la Salud) clasificó los teléfonos móviles y otros aparatos

inalámbricos dentro de la categoría de riesgo 2B (posible agente

cancerígeno) debido a su emisión de radiación. En octubre de 2011, el

Ministerio de Sanidad de Canadá, lanzó un aviso cautelar en el que

afirmaba: "Los niños son más sensibles que los adultos a ciertos

agentes, pues su cerebro y su sistema inmunológico siguen en proceso de

desarrollo, por lo que no se puede decir que el riesgo sería el mismo

para un adulto que para un niño". En diciembre de 2013, el doctor

Anthony Miller de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de

Toronto propuso que, según las últimas investigaciones, la exposición a

la radiofrecuencia debería reclasificarse como 2A (probable agente

cancerígeno), no como 2B (posible agente cancerígeno). La American

Academy of Pediatrics solicitó que se revisaran las emisiones

electromagnéticas de los dispositivos tecnológicos, citando tres razones

relacionadas con el impacto que tienen sobre los niños.

 

10. Insostenible.Con la tecnología, los niños son criados y educados de

un modo que ya no resulta sostenible. Los niños son el futuro, pero no

hay futuro para los niños que abusan de la tecnología. Se necesita un

enfoque colectivo para reducir el uso de la tecnología en los niños.

 

La investigación de Rowan fue expuesta con la intención de garantizar un

futuro sostenible para todos los niños del mundo, ya que en manos de los

progenitores y educadores está su desarrollo óptimo. Vos tenés la última

palabra sobre si les das y determinás el tiempo al que se exponen tus

 

niños a diversos dispositivos electrónicos.