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28 de mayo de 2016

Todos somos conscientes de la importancia de la alimentación para el

desarrollo físico e intelectual de los niños. Por eso, algunos padres

vegetarianos o veganos, que no comen proteinas de origen animal, suelen

tener dudas sobre si sus pequeños pueden o no mantener un régimen

alimenticio como el suyo, al crecer. En El Mundo dicen que científicos

avalan esta posibilidad.

 

Según la Asociación Americana de Dietética, las dietas vegetarianas

adecuadamente planificadas, incluidas las dietas totalmente vegetarianas

o veganas, son saludables, nutricionalmente adecuadas, y pueden

proporcionar beneficios para la salud en la prevención y en el

tratamiento de ciertas enfermedades. Bien planificadas son apropiadas

para todas las etapas del ciclo vital, incluido el embarazo, la

lactancia, la infancia, la niñez y la adolescencia, así como para los

atletas.

 

Sin embargo, para muchos no deja de ser una dieta incompleta para niños

que están creciendo. Es sonado el polémico caso de Tom Watkins, el niño

crudivegano holandés protagonista de los documentales Raw y Rawer cuya

madre, Francis Kenter, decidió adoptar la dieta crudivegana desde que

Tom tenía cinco años.

Médicos y miembros de los servicios sociales aseguraron que esto

limitaba su crecimiento y que podía causarle daños irreparables, por lo

que trataron de quitar a Francis la custodia de su hijo. Pero, tal y

como planteaba Francis, ¿por qué el Estado quería quitarle a su hijo

mientras permite que miles de padres alimenten a los suyos a base de

comida basura, cuyos nefastos efectos sobre la salud están de sobra

demostrados?

 

Aunque el de Tom es un caso extremo, el hecho de que los padres hagan

que sus hijos adopten su dieta vegetariana está sembrado de polémica y

opiniones enfrentadas. Por ello, hemos querido hablar con dos personas

que nos ayudarán con sus visiones sobre el tema: Ishtar Olivera, madre

vegetariana cuyos hijos también lo son y la Dra. Concepción Vidales,

licenciada en Medicina y Cirugía, especializada en nutrición humana y

directora médica de Nutrimedic.

Una filosofía de vida

 

Ishtar Olivera viene de una familia vegetariana, por lo que ya lo era

antes de nacer, al igual que lo han sido sus hijos. "Para mí ha sido la

manera natural de hacer las cosas. Mis hijos nunca han probado la carne

ni el pescado, tampoco sienten curiosidad. Para nosotros no es sólo una

cuestión de alimentación o salud, sino que está respaldado por una

filosofía de vida con la que nos sentimos todos a gusto".

 

Tanto Ishtar como la Dra. Vidales coinciden en que una dieta vegetariana

puede ser completa pero, como nos indica Concepción Vidales,

"dependiendo de cómo se combine y si se complementa con algún suplemento

nutricional. Para que fuera completa lo ideal sería que fuera al menos

una dieta ovolacto-vegetariana". Según un artículo publicado en el Acta

Pediátrica Mexicana, desde el punto de vista nutritivo, en niños no se

aconseja la dieta vegetariana estricta (vegana), ya que es restrictiva y

tiene un aporte alto de fibra que puede alterar la biodisponibilidad de

los nutrientes, lo que genera carencia de aminoácidos claves, vitaminas

y oligoelementos importantes para el desarrollo de los pequeños. Para

Ishtar, "depende de muchos otros factores y no sólo de comer o no comer

carne. Lo más importante es informarse de cómo llevar una dieta

vegetariana sana y conocer bien los alimentos y qué propiedades tienen o

cómo combinarlos, entre otras cosas."

 

Por tanto, sobre si es adecuado o no que un niño lleve una dieta vegana

o vegetariana, la Doctora apunta "en el crecimiento de los niños es

importantísimo hacer frente al aporte de proteínas de alto valor

biológico para la formación y crecimiento adecuado de tejidos como

músculo y huesos. En general, estas necesidades son algo superiores en

niños veganos, pero son satisfechas cuando las dietas tienen un adecuado

aporte energético y una variedad de alimentos vegetales." Para Ishtar,

"que tus hijos sean vegetarianos igual que tú, es perfectamente

factible. Lo más importante es leer e informarse bien, saber un mínimo

de alimentación. No hay que dejarse llevar por falsos mitos. En mi casa

siempre hemos estado todos muy saludables con el hierro y la B12 en

buenos niveles". Un padre que afronte una dieta vegetariana en sus hijos

"debe reforzar alimentos como legumbres, cereales, frutas, vegetales,

aceites, semillas o frutos secos. Y siempre controlando las dos

vitaminas que no se consiguen en cantidades suficientes en una dieta

vegetariana: Vitamina D y Vitamina B12", nos indica Concepción Vidales.

 

Para hacer el cambio al vegetarianismo sin que nuestra dieta ni la de

los niños deje de ser equilibrada, debemos saber cómo aportar los

nutrientes que necesitamos y que están presentes en la carne, los

lácteos o los huevos para así poderlos obtener de otras fuentes. "Las

personas que siguen dietas vegetarianas pueden obtener todos los

nutrientes que necesitan, pero deben tener cuidado de comer una amplia

variedad de alimentos para cubrir sus necesidades nutricionales", nos

dice la Dra. Vidales.

 

Los efectos a largo plazo son en su mayoría positivos, ya que los niños

y adolescentes vegetarianos consumen más frutas y verduras, y menos

dulces, comida rápida y tentempiés salados en comparación con los no

vegetarianos. "En general, consumen más fibra, hierro, ácido fólico,

vitamina A y vitamina C que los no vegetarianos; sin embargo, algunos

estudios sugieren que los niños veganos tienden a ser ligeramente más

bajos, aunque dentro de los rangos normales en las tablas de peso y

talla", nos indica la Doctora.

 

"Sí hay que estar muy atentos si un niño o adolescente decide comenzar

una dieta vegetariana/vegana de repente, ya que se han detectado algunos

casos en que escogen una dieta vegetariana para camuflar un desorden

alimentario preexistente. En general, no encuentro muchos más problemas

relacionados con este tipo de alimentación. Lo más frecuente son anemias

ferropénicas por falta de hierro y B12 en personas con problemas

digestivos que no comen nada de carne ni derivados y que no hicieron una

 

suplementación adecuada".